"El agua me llegaba al volante en 40 segundos."
Marta volvía del trabajo cuando su coche quedó bloqueado por el agua en un paso subterráneo. Las puertas no abrían por la presión. El cristal no cedía con los puños. Solo la herramienta que llevaba en la guantera le permitió salir antes de que el nivel superara el techo.